miércoles, abril 27, 2005

Financioso

He acuñado un nuevo término, financioso, que sirve para señalar la diferencia entre quienes usan términos financieros como única medida y objetivo en la empresa, sin saber en profundidad de que hablan ni cuales son las implicaciones de estos y los financieros, que son personas con conocimiento técnico de las finanzas capaces de usarlas en el contexto estratégico de las mismas.

Los financiosos han sido y serán con mucha frecuencia los causantes de las crisis de las empresas. Suelen ascender al poder de la mano de la aparente seriedad de sus planteamientos. Usan términos como EBITDA o EVA que apenas comprenden para demostrar el rigor de su gestión. Se amparan en la rentabilidad para el accionista para destruir en último término el valor de la acción. Sus discursos suelen estar impregnados de una llamada a la eficiencia que raramente tiene coherencia.

En la gestión diaria es frecuente que se preocupe por la reducción de costes sin mayor criterio. Es típico el anunciar un recorte del x% de la plantilla. Para un financioso las ventas están aseguradas y los costes son un lastre. Nada es coste, todo es gasto superfluo. Quien no le pueda demostrar la rentabilidad de la I+D en términos de causa - efecto garantizados puede augurar el final de la creación de nuevos productos y servicios. La publicidad le parecerá un elemento superfluo que no garantiza unas ventas dadas por euro de inversión. Quien no le pueda demostrar que se necesita toda la fuerza de ventas podrá ver despedido al 80% de la misma en aras de que el 80% de las ventas suele provenir del 20% de los clientes, por lo que sobra el 80% de los vendedores aunque con ello se lleve cada uno su 20% de grandes clientes. La informática e Internet serán por un lado herramientas para reducir costes y por otro gastos superfuos una vez demostrado para el financioso que Internet fue sólo una moda. Estos y otros descerebramientos serán posibles sin que se alcen voces cuerdas dentro de la empresa. La aparente lógica financiosa es apabullante.

Mi experiencia como consultor es que muchos altos directivos financiosos no tienen ni idea de finanzas ni de nada. En ocasiones he podido pasarles examen de finanzas a los miembros de la alta dirección de una empresa y el resultado con los financiosos del equipo ha sido apabullante: suspenso en conceptos, sobresaliente en siglas. Obviamente, los financieros han pasado airosos el examen.

Moraleja: prescinda de los financiosos y dirija la empresa usando todos los criterios y no sólo los financieros, teniendo a su lado a verdaderos profesionales de las finanzas.